Hipódromo. At Meydani.
Sultanahmet.
Tranvía: Sultanahmet.
Poco resta de lo que fue el gigantesco estadio que se construyó en el corazón de la ciudad bizantina de Constantinopla, por encargo de Septimo Severo en el siglo III. El emperador Constantino lo amplió, conectando la Kathisma o palco real, con el cercano Gran Palacio. Se cree que tenía aforo para 100 mil espectadores, y en la actualidad es una tranquila plaza pública ajardinada; aun quedan algunos restos que observar.
La calle que circunda la plaza sigue la línea de la pistas de carros, y los obeliscos que adornaban la isla centrar aun esperan estoicos una emocionante carrera. De este hipódromo salieron los caballos del triunfo de bronce que hoy decoran San Marcos en Venecia, y que en un tiempo decoraron Paris tras ser robados por Napoleón.
El obelisco egipcio que hoy podemos observar data del 1500 a.C. y se levantaba en la ciudad de Luxor hasta que Constantino lo hizo traer para decorar el hipódromo. Lamentablemente el obelisco está roto y solo podemos ver un tercio de su estructura. Junto al Obelisco la Columna Serpentina, data del 479 a.C. fecha en que se trajo desde Delfos.
Para finalizar la Columna de Constantino, el otro obelisco que podrán ver en la plaza, y la fuente que conmemora la visita del Kaiser Guillermo II, en 1898.
|