En fiel representación a su 60% de población musulmana, Estambul es la cuidad de las mezquitas... pero hay varias de ellas que son de visita obligatoria.
Estambul durante su larga historia y como capital del imperio Otomano – que se extendió desde Argelia hasta Irak y desde Arabia hasta Hungría- acumuló una gran cantidad de tesoros que hoy podemos disfrutar en variadas exposiciones en sus museos.
Algunos de los tesoros del reino otomano, se exhiben en los maravillosos palacios que le sirvieron de residencia a los sultanes. Merece la pena visitarlos tanto por su interés arquitectónico, cultural como por sus exposiciones.
Nunca habrá estado en un lugar como este, es demencial, los comerciantes persiguen a los turistas, los turistas persiguen las gangas y todos ellos están perdidos en esta atmósfera inigualable que es el Gran Bazar.